Autor: Javier Flax
Resumen
Desde que comenzara el repliegue del Estado de Bienestar y se produjera el deterioro consecuente del trabajo asalariado, se retomaron los debates en torno a la renta básica o ingreso de ciudadanía y al significado del trabajo humano en general. Teorías de la justicia elaboradas con anterioridad –como la de John Rawls- tuvieron que revisar algunas de las prioridades en términos de principio de justicia; otras teorías realizaron críticas a la viabilidad del planteo rawlsiano en el contexto de la economía globalizada; otras concepciones –como la de Philippe van Parijs- recuperaron perspectivas radicales en torno a la propiedad, como la que planteara Thomas Paine. A su vez, Amartya Sen alerta sobre el riesgo que puede significar la renta básica para el desarrollo humano en términos de capacidades de agencia.
En nuestra exposición intentaremos un contrapunto entre esas concepciones, recuperando algunas referencias a las consideraciones que el joven Marx y Hanna Arendt realizaran en torno a las capacidades de praxis y de póiesis del homo faber y del homo laborans, bajo el supuesto de que esas perspectivas deben tenerse en cuenta en necesario debate contemporáneo sobre el ingreso ciudadano.